miércoles, septiembre 25

crecimientointerno

Cómo sostenerme, cuando todo se derrumbe y no haya de donde sujetarse


¿Caeré?
 
Un árbol de la llanura, crecido entre suaves brisas y con un sol que pareciera resplandecer siempre ¿puede, ciertamente, soportar un huracán?
Tal vez (y pongo toda mi fe en esto) sólo pueda saberlo cuando el huracán ataque, y mi único agarre sea mi propio interior(entonces, pienso): Es inevitable el temor que produce encontrarse con uno mismo, aceptarse tanto en virtudes como en debilidades, pero el poder comprender que ese viento exterior que siempre intentará desplomarnos, con tiempo y resistencia, nos hará más fuertes, es casi el principio de respuesta, cuando llega la temida pregunta:
¿Quién soy en realidad? 

viernes, agosto 30

( en la esencia más pronfunda de todo ego se esconde neta y corrosiva inseguridad )

domingo, agosto 25

Abrió los ojos y vio.
Lo más horrible que pudiera pasar.

Y entonces todo en un instante (infinito e impreciso) se esfumó.


 Lo raptó un sueño, se lo llevó a un suceso de imágenes que sus ojos apenas pudieron ver, pero jamás su mente logró borrar.
Amaneció a la deriva, confundido y errante, casi vivo y sólo se pudo preguntar:
¿Por qué a mí?

domingo, junio 9

tan lejos de todo

Cuelgo distante en el más inmenso vacío, vacío por quién lo ve de lejos, tan oscuro e incomprensible, pero para mí, que me hallo en el interior de sus confines, puedo, dificultosamente, divisar sus partes, principios o pedazos de gigantescos monstruos y aparatosas teorías. Y cada vez parecieran hacerse más enormes, y este pozo es cada vez más hondo, sin embargo hay cada vez menos espacio. Ya casi ni quepo, de mí va quedando menos de lo que soy y más de lo que temo.

lunes, mayo 27

amparo

Estar eternamente en vos, anestesiada por el roce de tu piel, pareciera que el tiempo nunca pasó.
Capaz, alguien pudiera convencerme -Todo es en vano- y arrastrarme, a duras penas, a ser dos, y una otra vez. Encontrarme en un reflejo, y ese reflejo en tu ser. Y ser tu escondite.

sábado, mayo 18

(Siempre me desbarranco un poco)

viernes, mayo 10

NoHabráQuienTeEscucheCuandoQuierasHablar

jueves, mayo 2

miLuto

Cerrando los ojos, volviendo a mí, desajustando los nudos y arremangando las mangas. Es el momento de partir, y el momento de ser.
Palabras ya sin sentido, aglutinadas y escupidas sobre un viejo papel, las manos en los bolsillos y la mirada hacia el piso. Como no puede dejar de ser una despedida. ¿Y cómo no va a doler? Si de lo que me alejo es de una parte de mí.
Un pie adelante del otro -tendré que repetirme- y (quizás) así llegué hacia algún destino...

lunes, febrero 25

Vía de escape

No existe deseo más fuerte que gobierne mi ser que el de irme; alejarme de todos, de vos, y en especial de mí. Si me gasto la vida intentando entendernos y al final sólo sirve para confundirme más, es que ahora me rindo y me entrego a esa nada, pasiva, oscura y absorta (distante).
Lo suficientemente distante como para aislarme completamente, ensimismarme y consumirme en ella, eliminarme, encerrar lo que queda de mí y esconderlo para siempre, (como esos monstruos no tan ficticios que habitaban en nuestra infancia bajo la cama y que años más tarde se apoderaron de nuestra mente).
Tenebrosos y violentos monstruos, en realidad, en su esencia más interna y secreta: dolores abollados, nudos de silencios, temores profundos, vulnerables y frágiles.

domingo, diciembre 16

desnudez

"Siempre es terrible ver a un hombre que se cree absoluta y seguramente solo, pues hay en él algo trágico, quizás hasta sagrado, y a la vez horrendo y vergonzoso. Siempre -decía- llevamos una máscara que nunca es la misma sino que cambia para cada uno de los papeles que tenemos asignados en la vida: la del profesor, la del amante, la del intelectual, la del marido engañado, la del héroe, la del hermano cariñoso. Pero ¿qué máscara nos ponemos o qué máscara nos queda cuando estamos en soledad, cuando creemos que nadie, nadie, nos observa, nos controla, nos escucha, nos exige, nos suplica, nos intima, nos ataca? Acaso el carácter sagrado de ese instante se deba a que el hombre está entonces frente a la Divinidad, o por lo menos ante su propia e implacable conciencia. Tal vez nadie perdone el ser sorprendido en esa última y esencial desnudez de su rostro, la más terrible y la más esencial de las desnudeces, porque muestra el alma sin defensa."

E.S.
S.H.yT.